Pasto 1 – Nacional 1. Si no Pudimos con Pasto…
Quiero arrancar este artículo enunciando las estadísticas del Deportivo Pasto, jugando ensu estadio, antes de iniciar el encuentro con Nacional. Este año, Pasto había jugado cinco encuentros en el estadio La Libertad. De ellos, dos terminaron en empate, en dos ocasiones perdieron, y sólo ganaron un partido. En los cinco partidos, sólamente habían marcado un gol. Díganme ustedes si no es para pensar que un equipo de los llamados ‘grandes’ como Nacional, con la necesidad de ganar o ganar, saliera a arroyar al Pasto. Estas son estadísticas de ‘Cenicienta’ -al igual que las del verdolaga, desafortunadamente-. Sinceramente, esperaba un triunfo de Nacional, pero como siempre, salí defraudado.
No vi el encuentro en Pasto, pues no era mi intención pasar estas mini-vacaciones en tierras pastusas, y mucho menos viendo a Nacional, que poco o nada ha mostrado este año. Sin embargo, como no puedo dejar de preocuparme por como le va al verde -no sé si esto sea algo bueno o malo-, lo escuché por radio, por lo que me voy a basar, para hacer mis comentarios, en las narraciones que oí, y en los comentarios de los que estuvieron en Pasto haciendo cubrimiento a este partido -pobres de ellos-.
El primer tiempo de Nacional fue muy flojo. Dicen los comentaristas que hubo muy poca propuesta ofensiva del verde, lo cuál me extraña enormemente, pues Nacional tenía la clara obligación de ganar, y no podía ir a Pasto a defenderse, mucho menos aún ante un equipo que no hace goles. No entiendo como, sabiendo que era ganar o ganar, Suárez sale con tres volantes de marca, de los cuales ninguno tiene vocación de ataque -depronto un poquito Palomino-. Chará, Palomino y Cristian Correa -¿otra vez?- fueron los encargados de frenar los “abundantes ataques” que seguramente esperaba Suárez de parte del Deportivo Pasto. Por eso, fue muy poco lo que mostraron en ataque Giovanni Moreno, Aldo Leao Ramírez y Orlando Berrío. Es que uno no puede pensar en atacar con tres hombres no más, y menos cuando la obligación es la de marcar. Lo que se podría pensar, que era el constante desborde de Baiano y Stiven Vélez, tampoco se dio, y por eso no hubo volúmen ofensivo suficiente como para acercarse a predios del equipo local.
El gol llegó de la única manera posible, un contragolpe. Recuperó Baiano, tiró un pelotazo largo por la derecha, que logró pescar Giovanni Moreno, quien de primera le tocó a Berrío, y este vio como Aldo Leao entraba sólo por el centro y se la entregó para que este entrara al área, “como Pedro por su casa”, y cruzara el balón ante la salida del arquero, para cantar el primer gol verdolaga. Por lo menos, aunque jugando mal, Nacional terminaría el primer tiempo ganando.
Pero en el segundo tiempo llegó algo absurdo. Un error defensivo permitió que Víctor Danilo Pacheco entrara al área sólo y levantara el balón, ante la salida de Barahona. El balón pegó en el travesaño, y, con CUATRO JUGADORES VERDOLAGAS esperando el rebote para sacar el peligro, Stiven Vélez lo empuja al fondo de la red. Pocos autogoles tan absurdos como este he visto. Nacional no hace goles en las porterías contrarias, y ahora le da por hacerlos en la propia, Pasto no hace goles, pero Nacional le ayuda a marcarlos. Mejor dicho, además de estar jugando mal, ‘nos cayó el balde’.
Este hecho desastrozo ocurrió sobre los 16 minutos del segundo tiempo. Con todo lo malo que fue, aún había tiempo para pensar en más goles verdolagas. Y más aún, cuando, a los 20 minutos, expulsaron a Germán Centurión -a propósito, este jugador estaba expulsado y pudo jugar gracias a que el Pasto tenía jugadores en la Selección Colombia de menores-. Pero Nacional no supo atacar, ni siquiera después de que Suárez sacó a Palomino para ingresar a Charria, a quien poco o nada lo mencionaron en la transmisión, por lo que intuyo que fue poco lo que aportó.
Sólamente unas tres o cuatro llegadas de Nacional, una de ellas, en los últimos minutos, al parecer clarísima, sin embargo no se pudo anotar. Incluso pudimos perder, pues hubo hasta un balón en el palo, luego de un tiro de esquina del Pasto. Suárez intentó con el cambio de Villalba por Berrío, a ver si este podía resolver, pero pregunto ¿Será que ante una tremenda obligación de ganar, y jugando con un hombre de más, es lógico sacar a un delantero para ingresar a otro? Si fuera yo, hubiese sacado un hombre del sector defensivo para arriesgar un poquito más.
Al final, el encuentro terminó 1-1. Mejor dicho, de los 7 triunfos y un empate que teníamos que hacer antes de empezar la fecha, ya nos ‘gastamos’ el empate, y ante el peor equipo de los que nos falta por enfrentar. A los que aún conservan la esperanza, ¿No creen que esto es suficiente razonamiento para aceptar que ya estamos eliminados?
Insisto, yo no jugaría más con los jugadores que no actuarán en el siguiente torneo. Me la jugaría con los que aún necesitamos, como Giovanni Moreno, Palomino, Daniel Arango, y le daría oportunidades a los juveniles, ya pensando en los torneos que vienen, pues en este, como dijo Jesucristo en la cruz -aprovechando la semana mayor- “Todo esta Consumado”. Aún si perdieramos todos los partidos que faltan, si sacamos uno o dos juveniles con condiciones para hacer parte del equipo en próximos torneos, habremos conseguido mucho, y habremos vuelto a hacer algo que hace mucho tiempo se perdió en Nacional, y es aprovechar nuestras divisiones inferiores. Si Peluffo ha estado tanto tiempo dirigiéndolas, ya es hora de que conozcamos los talentos que ha sacado, y de que le demos un nuevo aire al fútbol de Nacional, y al fútbol colombiano que, para mí, anda en uno de los peores momentos de los últimos 25 años -por cuestiones de edad, no puedo ir más atrás, pero sólo por cuestiones de edad-.
Estos son los tristes números de Nacional, 10 fechas en la cola del fútbol colombiano, una victoria en los últimos 17 partidos del campeonato, en los cuales hicimos 12 goles -0.7 por encuentro(!!)-, y nos encajaron 25 -1.47 por encuentro(!!)-. Hablando nuevamente de edad, nunca me habían tocado esos números para Atlético Nacional. Espero que estos pasen a ser historia luego de este torneo, y que volvamos a retomar los números a los que nos ha tenido acostumbrados el verde. Sueño con que, algún día, mis preocupaciones sean debidas a que Nacional está cuarto o quinto, y no porque está colero. Y ni hablar de lo que será la tabla del descenso el próximo año, no quiero ni imaginármela.
Tiros Libres: Que caro le ha hecho pagar Luis Fernando Suárez la expulsión ante América, a Andrés Orozco. Ya son muchas las fechas en las que hemos visto a Mendoza pasarla mal, y aún así Suárez no le da el chance a Orozco de mostrar lo que tiene. Para mí, es hora de volver a ver al defensor, que no debe estar cobrando poquito, en la zaga del equipo verdolaga.




April 17th, 2009 at 8:46 am
apoyo francamente y respaldo irrefutablemente lo que dice en el articulo, quiero que sepan los pocos que todavia tienen la esperanza que el verde va a clasificar, ps olvidense de eso, y aunque sea hincha desde que tengo uso de razon, pienso que este equipo que està saliendo a representar a esta gran hinchada, solo anda haciendo el ridiculo y creando el los demas un aire de burla, xq es inaudito que el mejor de colombia, con la mejor nomina del pais y con el dinero que tiene este club, ande haciendo lo que hace, que es NADA.
sinceramente a todos los hinchas del verde, ps hechemonos al dolor y esperemos que lo que dicen los directivos y el tecnico para el segundo semestre lo cumplan a cabalidad, y hagan andar a esta manada de conchudos y descarados que se andan ganando la plata solo con vestir esa camiseta y no sudarla, que es lo que hacemos nosotros, sudamos para conseguir la plata para ir al estadio, para comprar nuestra camiseta y para valga la redundancia, sudarla haciendo fuerza para que estos tullidos no hagan ni “mierda”, pero es la verdad, estoy muy dolido con el equipo x las desiluciones que me ha causado en ya un año y medio, dandonos ese golpe despues de un tan merecido festejo en dos campeonatos seguido; mejor dicho ojala el verde mejore y nada mas les pido.